Tribunal Electoral: entre confianza y dudas

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Imagen generada por DALL-E

Desde inicios de febrero se tapizó la ciudad de vallas, comenzaron a pasar cuñas publicitarias y hay miles de candidatos en todo el país pidiendo el voto. Entrando a la cuarta semana de campaña poco se sabe de las propuestas de quienes aspiran a ocupar los cargos.

Con el atraso del primer debate, ya reagendado para el lunes, 26 de febrero, el principal escenario para contrastar las distintas propuestas y posturas se hará esperar. Tras dicho atraso han surgido cuestionamientos sobre la capacidad del Tribunal Electoral (TE) de hacerle frente al momento que vive el país.

Hagamos un repaso del panorama actual, en qué se enfoca la discusión política del momento, y detallemos la tarea titánica que tiene que llevar a cabo el Tribunal Electoral.


Discordia

La decisión de posponer el debate que estaba previsto inicialmente para el 21 de febrero se dio luego de cuestionamientos a la habilitación del aún candidato a vicepresidente José Raúl Mulino de participar. Tanto la habilitación de Mulino como la subsecuente decisión de posponer fueron otro paso en falso por parte del ente electoral.

Las reacciones son adversas.

Algunos, como el expresidente y candidato Martín Torrijos, aseguran que no quieren “caer” en criticar al árbitro de la elección, pues la ciudadanía debe confiar en ellos al momento de tener resultados electorales.

Otros, como la candidata por la libre postulación Maribel Gordón, fueron más enfáticos en cuestionar las motivaciones del TE en posponer el debate. Algunos calificaron la decisión como un intento de acomodar a una nómina en particular, en este caso la que lidera Martinelli.

En términos generales, los candidatos han asegurado que están preparados para debatir cuando los cite el TE, siempre y cuando sea en igualdad de condiciones.

Dos días después del anuncio de que se posponía el debate, el magistrado presidente del TE, Alfredo Juncá, hizo un mea culpa público.

“Nos equivocamos,” dijo, sobre inicialmente permitir a José Raúl Mulino participar del debate. Se percataron en el pleno del Tribunal, dijo en entrevista con La Prensa, que habilitar a Mulino para participar iba contra el reglamento que el propio Tribunal aprobó previamente.

Dijo que la decisión de posponer respondió a la incapacidad del pleno en ponerse de acuerdo sobre la participación, o no, de Mulino en el debate. Finalmente, optaron por mover el primero de tres debates presidenciales unos días y dejar sin efecto el decreto que facultaba a Mulino a participar.

De momento, a quien le corresponde ir al debate por la nómina que postula el partido Realizando Metas a la presidencia es al expresidente Martinelli.

Esto, de aquí al lunes, 26 de febrero, podría cambiar, si se da la inhabilitación definitiva a Martinelli y Mulino se convierte en candidato presidencial en firme.

Aún hay mucha tela por cortar antes del primer debate.

Juncá dijo que los magistrados trabajarán de forma expedita una vez llegue la documentación oficial del proceso judicial al Tribunal Electoral para tomar una decisión oportuna sobre el caso de Martinelli.

Hay juristas, como el abogado Ernesto Cedeño, que opinan que el Tribunal puede actuar de oficio, sin necesidad de esperar una comunicación judicial, pues se trata de un hecho público y notorio.


Momento

Con los tiempos en el caso Martinelli aún inciertos, el sentimiento generalizado, a escasas 10 semanas de la elección, es que la mayoría de los electores no tienen claro por quién votar en la elección presidencial.

La más reciente encuesta publicada por el diario La Prensa evidencia que el 49% de los electores no ha decidido por quién votar a nivel presidencial. Al eliminar a Martinelli de la ecuación, el 32% dijo que no votaría por ninguno de los otros candidatos.

En la misma encuesta figuró de primera, en la intención de voto de quienes sí saben por quién votar, la diputada perredista Zulay Rodríguez, quien aspira a la presidencia por la libre postulación.

Sin embargo, Rodríguez obtiene apenas el 14%.

Tres otros candidatos, Ricardo Lombana (Movimiento Otro Camino), Martín Torrijos (Partido Popular) y Rómulo Roux (Cambio Democrático) están en un empate técnico pocos puntos porcentuales más abajo.

La indecisión del electorado demuestra poca claridad en cuanto a las posturas y un descontento generalizado hacia la clase política y el quehacer público.

En reiterados sondeos y encuestas los temas que los electores identifican como prioritarios son el desempleo, el costo de la vida y el acceso al agua. En algunas áreas, como el distrito de San Miguelito, el tema de la basura cobra particular relevancia.

¿Serán los candidatos presidenciales capaces de tomar control de la narrativa y comunicar, de forma clara al electorado, qué harán para abordar estos problemas? Y más importante, ¿cómo?


Acaparador

En cuanto a la elección a nivel de diputados y de gobiernos locales, poco permean en la conversación esas propuestas, pues el ciclo noticioso gira en torno al expresidente Martinelli y su intento de asilo político en la embajada de Nicaragua en Panamá.

Martinelli, quien aún es candidato en firme, huye de la justicia luego de que quedara en firme una condena en su contra por blanqueo de capitales que lo llevaría tras las rejas por 10 años.

El año pasado, en una edición anterior, nos adentramos a explorar al personaje de Martinelli, con sus distintos matices. Es, sin duda, el político más popular de las últimas cuatro décadas. Además, con la utilización de su poder político, social y mediático, controla narrativas y acapara titulares y tiempo aire.

Un análisis de quiénes son los responsables de que Martinelli eclipse todo el panorama político es discusión para otro momento. Por ahora, es innegable su impacto, pues la contienda se mueve y agenda en torno a sus decisiones políticas y personales.

No obstante, de momento, sigue siendo candidato en firme. El propio magistrado Juncá explicó que oficialmente, nada le impide a Martinelli ir al debate en la fecha establecida.

A pesar del caso de extremo alto perfil en que está envuelto el expresidente y por el cual ya fue condenado, lideraba las encuestas de intención de voto.


Traspaso

La pregunta obvia es qué tanto podrá trasladar ese carisma, poder y popularidad a otros candidatos.

Puntualmente Mulino, quien correría por RM para la presidencia, tiene el reto más grande: lograr rescatar la mayor cantidad de votos de aquellos que votarían por el expresidente Martinelli.

Además de Mulino, RM postula a cientos de candidatos a nivel nacional para distintos cargos de elección popular. Otro de los candidatos fuertes es el actual diputado por el circuito 8-3, Sergio Gálvez, quien busca hacerse con la alcaldía capitalina en representación del partido RM.

Será un reto poder comunicarle al electorado, desde la embajada nicaragüense y sin poder hacer apariciones públicas, que un voto por sus candidatos se traduce en un voto para él.


Enfoque

Tener que tomar decisiones administrativas y de interpretación de la norma electoral a estas alturas del proceso electoral pone contra las cuerdas a un Tribunal deteriorado luego de diversas decisiones y una percepción de que se ha politizado la institución.

Por la naturaleza de la contienda, las luces reflectoras apuntan al árbitro, al Tribunal Electoral.

El capítulo tres de la Constitución Política de Panamá detalla las responsabilidades y funciones del Tribunal Electoral. Su competencia se divide en tres direcciones: registro civil, cedulación y organización electoral.

Es esta última la que está en el ojo de la tormenta en estos momentos. La organización, preparación, gestión y fiscalización del proceso electoral está bajo la tutela de la dirección de Organización Electoral.


Liderazgo

Los actuales magistrados del Tribunal electoral son Alfredo Juncá, magistrado presidente, Eduardo Valdés Escoffery y Luis Guerra. El proceso de designación de magistrados es rotativo. A cada órgano del estado le toca nombrar un magistrado a medida que se van cumpliendo los plazos y toca reemplazarlos.

Juncá fue nombrado por la Asamblea Nacional en 2016, durante el gobierno de Juan Carlos Varela. En ese momento, el gobierno panameñista tenía un acuerdo de gobernabilidad con la Asamblea controlada por el Partido Revolucionario Democrático (PRD). Dicha Asamblea era presidida por el perredista Rubén de León.

Por los tiempos —cada periodo de magistrado del Tribunal Electoral dura 10 años— durante ese quinquenio se nombró a otro magistrado.

El Ejecutivo liderado por Varela tomó una decisión, en su momento algo cuestionada por la falta de renovación, de volver a nombrar a Valdés, quien para ese entonces ya llevaba 25 años en la institución.

Hoy día, tiene 80 años de edad.

El magistrado que más reciente se unió al pleno del Tribunal Electoral fue Luis Guerrra, nombrado en 2022 por el Órgano Judicial.

El nombramiento de Guerra coincidió con un nombramiento a la propia Corte, el cual debía pasar por la Asamblea Nacional para su ratificación.

La decisión de la actual CSJ de nombrar a Guerra, alguien relacionado al gobernante Partido Revolucionario Democrático, fue cuestionada en su momento.

Se habló de un posible trueque de nombramientos entre la Corte y la Asamblea. Decenas de personas se postularon al cargo y pasaron por un proceso de entrevista ante el pleno de la CSJ.

El siguiente magistrado a quien se le vence el plazo es a Valdés, quien tiene su cargo asegurado hasta 2025.


Tarea

En cuanto a la logística que debe coordinar el Tribunal para llevar a cabo el proceso del 5 de mayo, la tarea es titánica. Relativo a recursos, al sustentar el presupuesto para este año, el Tribunal dijo que el presupuesto en materia electoral era de $60 millones.

El Padrón Electoral final es de 3,004,083 panameños y panameñas habilitados para votar. Según cuadros detallados que desglosan el padrón presentado por el Tribunal, más de un millón están en la provincia capital.

Centros de votación, mesas de votación y votantes por provincia

Provincia Centros de votación Mesas de votación Cantidad de electores
Bocas del Toro 142 290 108,849
Chiriquí 420 931 373,109
Coclé 331 591 209,418
Colón 146 485 208,125
Darién 80 125 40,056
Herrera 187 309 105,559
Los Santos 151 250 85,182
Panamá 363 2,198 1,022,911
Panamá Oeste 246 974 427,317
Veraguas 431 649 210,695
Comarca Emberá Wounan 35 41 9,467
Comarca Guna de Madugandí 13 15 3,577
Comarca Guna de Wargandi 3 5 1,718
Comarca Guna Yala 49 70 23,167
Comarga Naso Tjer Di 8 10 2,510
Comarca Ngäbe Buglé 338 512 167,965
Voto adelantado y en el extranjero 2 2 4,458
Total 2,793 7,457 3,004,083
Fuente: Tribunal Electoral

En total, son más de 7,457 mesas de votación en 2,793 centros de votación en todo el país.

Evidentemente requiere de un esfuerzo y de coordinación con oficiales regionales para adecuar todos los centros, facilitar el voto y asegurar que todo se desarrolle en orden.


Incentivos

Participación electoral por elección

Año Padrón Electoral Votantes Porcentaje de participación electoral
1994 1,499,451 1,104,578 74%
1999 1,746,989 1,330,730 76%
2004 1,999,553 1,537,342 77%
2009 2,211,261 1,636,508 74%
2014 2,457,401 1,886,308 77%
2019 2,757,823 2,013,402 73%
Fuente: Tribunal Electoral

Además de la organización, el Tribunal invierte recursos y tiempo en campañas de incentivo al voto.

Los magistrados han dicho, reiteradas veces, que la meta es que los jóvenes salgan a votar el 5 de mayo.

En la elección de 2019 el porcentaje de participación total fue de 73%, cuatro puntos porcentuales menos que en la elección de 2014.
Si bien históricamente las cifras de participación electoral en democracia para Panamá han sido altas en comparación a la región y el mundo, el TE mantiene en la mira los porcentajes de participación.


En juego

Con una oferta que no parece convencer al electorado y un periodo de campaña alejado de la presentación de propuestas contundentes, ¿qué motiva a la población a salir a votar?

Además del proceso logístico, una vez se cierren las mesas de votación el Tribunal Electoral se ha comprometido a transmitir resultados preliminares en un mecanismo conocido como el TER. El sistema de Transmisión Extraoficial de Resultados se comienza a actualizar en cuanto lleguen las actas de las distintas mesas y centros.

El Tribunal divulgará esos resultados a medida que vayan entrando los votos de distintos puntos. Es en este momento que saldrán a relucir las percepciones de imparcialidad o opacidad que haya cultivado el Tribunal Electoral a lo largo de los últimos años y particularmente el proceso de campaña.

Para salvaguardar los resultados y que la ciudadanía reciba el reporte de resultados y se apropie de ellos debe haber un nivel de confianza establecido en el TE.

El momento que vive el país, la cargada campaña, los tiempos judiciales y la colorida oferta electoral procurarán poner al Tribunal contra las cuerdas para estar a la altura de las circunstancias.