El 2005, hoy en día, se siente como un año lejano, cuando las cosas eran más sencillas —y mejores. Y, bueno, en ese entonces, solamente se reportaron 364 homicidios y 1,689 robos. Desde ese año hasta ahora, las cosas son un poco distintas, pero según las cifras del Ministerio de Seguridad, la era más mortal en Panamá fue durante la presidencia de Ricardo Martinelli. Martin Torrijos vio un salto en homicidios —de 444 en el 2007 a 654 en el 2008— y luego compartió la cifra de 818 con el nuevo presidente, Martinelli, en el 2009. Sin embargo, Martinelli no logró regresar a cifras menores de 631 durante su gestión.

El 2010, el primer año entero del presidente Martinelli, vio un declive en homicidios del 7.7%, al bajar la cifra de ese año a 759 homicidios. Y en el 2011, la cifra no cambió. Hubo la misma cantidad de homicidios que en el 2010. Por su parte, en el 2012 hubo 665 homicidios y en el 2013, 666.

Acercándonos un poco a la realidad actual, en el 2014, el año de gestión compartido por Martinelli y el actual presidente, Juan Carlos Varela, hubo 631 homicidios. Según reporta el Ministerio de Seguridad, en su primer año completo como presidente, el gobierno de Varela sólo registró 493 homicidios — una reducción del 21.8%.

En cuanto a robos, las cifras demuestran tendencias similares. En el último año completo de gestión de Torrijos, el 2008, se registraron 1,719 robos, y en el año que compartió con Martinelli, se registraron 1,941. En el 2010, no hubo vuelta atrás. En ese primer año completo, la presidencia de Martinelli vio 2,059 robos y el 2011, 2,275. El año más alarmante fue el 2012, cuando hubo 2,749 robos — un incremento del 20.8% en un año.

El año que Martinelli compartió con Varela registró 2,770 robos, pero el primer año completo de gestión de Varela, el 2015, vio 2,081 — un declive del 24.8%.

Vale destacar y reiterar que estas son cifras gubernamentales, y en sociedades peligrosas es común que haya temor de reportar crímenes por el riesgo de represalias. Es posible que la información que tenemos no refleje la realidad de la situación de seguridad de nuestro país por razones que están fuera de nuestras manos. Pero, usualmente, es más difícil que un gobierno no tenga cifras fidedignas sobre la plata del país. Así que vamos a darle un vistazo al gasto de seguridad en Panamá.

Para empezar, los gastos de funcionamiento de seguridad pública han visto incrementos sustanciales. En 2005, el rubro de seguridad pública —el cual incluye la fuerza policial— tuvo un presupuesto de funcionamiento de $158,542,800. En 2015, fue de $541,881,253. Un incremento alarmante del 241.8%. El presupuesto aprobado para el 2017 es de $623,308,260. El incremento en homicidios durante el mismo marco de tiempo fue de 35.4% y el incremento en robos fue de 23.2%.

En cuanto a estadísticas de crímenes contra miembros del gobierno: no hay. Pero sabemos que ningún presidente, entre el 2005 hasta ahora, ha sido asesinado. Sin embargo, si nos basamos en la cantidad de fondos públicos asignados al Servicio de Protección Institucional (SPI), parece que hay mucho riesgo y peligro.

En 2005, el SPI tuvo un prepuesto de funcionamiento de $8,715,085. En 2015, el mismo presupuesto fue de $30,933,984. Esto representa un incremento del 254.9%. Durante esa misma década, el gobierno no incrementó de la misma manera. En 2006, por ejemplo, se pagaba mensualmente en salarios de la planilla estatal unos $115.6 millones. En 2015, el pago mensual alcanzó los $232.4 millones, un alza del 101%. Para el 2017, el presupuesto aprobado para el SPI es de $42,458,562.

Por su parte, el gasto de funcionamiento bajo el rubro de “Consejo de Defensa y Seguridad Nacional,” en 2005, fue de $2,594,284. Diez años después, ese gasto fue de $7,265,658 —un incremento del 180%. El presupuesto de funcionamiento para ese rubro aprobado para el 2017 es de $9,959,243.

Posted by Ana Graciela Méndez