Ayer fue el cierre de la Conferencia Internacional Anti-Corrupción, organizada en parte por Transparencia Internacional. Tuvo lugar en el centro de convenciones Atlapa y reunió a unos 1,600 investigadores, fiscales y expertos anti-corrupción de todo el mundo.

Panamá tiene un problema crónico con la corrupción. En 2007, por ejemplo, el Reporte de Competitividad Global indicó que los dos factores más problemáticos para hacer negocios en Panamá eran primero, la ineficiente burocracia estatal y, segundo, la corrupción. En el reporte de 2016, se indica que los dos factores más problemáticos son los mismos, solo que en orden invertido.

La reunión tenía un intenso sentido de diligencia y los participantes compartían historias de sus investigaciones del momento y luchas contra la corrupción. Pero también pesaba sobre la reunión un aire de frustración sobre la inflexibilidad de los gobiernos y empresas a revelar los detalles de sus operaciones internas.

La mayoría de las conferencias de la reunión eran sobre el movimiento internacional de transparencia y su necesidad de innovar y especializarse para poder sobrepasar lo que ellos perciben son sus dos principales obstáculos históricos: la falta de responsabilidad legal de las empresas a revelar su información al público y la capacidad de funcionarios públicos de aprovecharse de contrataciones públicas para enriquecer sus cuentas.

Lecciones sobre la corrupción.
Durante el evento, se compartió mucho know-how sobre la lucha contra la corrupción. Las siguientes son las conclusiones que nos parecieron más relevantes.

  1. Hay sistemas corruptos también. De acuerdo al profesor de Derecho de Harvard, Lawrence Lessig, no solo los individuos pueden ser corruptos, sino que las instituciones mismas pueden ser agentes de corrupción. Y así, personas ordinariamente positivas y honestas pueden ser transformadas en participantes activos de prácticas corruptas. Por este motivo, se requiere observar el problema de la corrupción —en parte— a través de un análisis del reglamento y las capacidades de las instituciones públicas. Lessig recomienda a actores públicos aprender a hablar más coherente y poderosamente sobre la restauración de integridad a las instituciones.
  2. La corrupción afecta la calidad de vida. Los cinco peores países en el Índice de Percepción de la Corrupción son Sudan del Sur, Sudan, Afganistán, Corea del Norte y Somalia. La correlación entre la corrupción y los estados fallidos pareciera ser evidente. Se deduce que mayor transparencia redunda en una mejor calidad de vida, lo que es comprobado por los cinco mejores países: Dinamarca, Finlandia, Suecia, Nueva Zelanda y Holanda. Así que claramente hay un retorno positivo a la transparencia.
  3. La lucha contra la corrupción necesita actualizarse. Esto de acuerdo a Peter Eigen, el fundador de Transparencia Internacional. Según Eigen, los gobiernos han trascendido las dimensiones que ocupaban a mediados del siglo pasado. Ahora, los gobiernos nacionales tienen fuertes redes de conexión con la industria privada y gobiernos extranjeros. Por este motivo, las investigaciones contra la corrupción no pueden mantenerse enfocadas únicamente en agentes gubernamentales, sino también en sus contrapartes corporativas.
  4. La corrupción crea dictadores. La corrupción destruye la confianza de los ciudadanos en el sistema político. La frustración de no sentirse representados lleva a la elección de hombres fuertes que prometan cambiar el sistema, como han sido los casos de Hugo Chávez y en menor forma, Ricardo Martinelli.
  5. La mejor forma de investigar la corrupción es prestar atención a las contrataciones públicas. Aparte de los leaks digitales como los Panama Papers, los investigadores de la corrupción tienen como su mejor herramienta enfocarse en los documentos internos que las empresas deben revelar para participar en contrataciones públicas. La colección, clasificación y análisis de estos documentos es crucial para juntar puntos y entender como han operado los grandes contratistas públicos que han sido implicados en casos de corrupción pública.

Posted by Alfonso Grimaldo